Un sin sentido poderoso atrapa la realidad,
rehén de la melancolía por causa inexistente.
Sumergirse donde no hay agua, a veces
el fondo parece mejor refugio que la superficie.
Las tinieblas aprietan un alma, pero ésta
desea el último aliento.
Con unas fuerzas inexplicables emerge desde las cenizas,
las marcas que dejan las manos lo explican claramente:
Es hora.
Parece que esta vez la suerte está echada,
una moneda tirada al viento define sólo un lado:
Mi lado.
[dma]
No hay comentarios:
Publicar un comentario