miércoles, 28 de abril de 2010

Ocho horas

Que baste el sueño, que sobre el desvelo.
Una noche no cura, que haya más lapsos oníricos!
Abrazarse de lo intangible, pender del aire.
Por fuera, un rostro plácido, deseoso de nada.
Adentro, un mundo subalterno e inconcluso.
Ocho horas son un segundo para quien está cansado
de estar cansado.

[dma]

No hay comentarios:

Publicar un comentario