Extraño los dias en que palabras extrañas
salían de mi boca.
En donde había una conexión entre tu y yo,
probaba los cantos más dulces que soprano.
Con sólo evocarte te reunías con tu fiel amada,
cuánto amor, que ni necesitaba el ajeno.
Amé la felicidad que me diste, y
los abrazos de una inmensa ternura
que saciaban mi más exigente necesidad
de ser amada.
La complicidad entre nosotros pocos la entendían,
a los demás sólo les importaba el espectáculo
de sabernos juntos.
Teniéndote tan cerca te extraño tanto,
Sé que lo sabes y sabes cómo siento.
Ojalá regresaras, ahora sólo hablo un idioma,
el de la inevitable soledad.
[dma]
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