cuán deliciosa melodía saborean mis oídos
cuando te acercas a decirme dos palabras.
Tus manos son las de un delicado pianista,
haces que emerja lo mejor de ellas,
un viaje de ensueño o una estadía real;
cuando cierran el círculo parezco descansar.
Siéntate a mi lado, miremos ese atardecer,
después del día que me has dado no hay nada mas,
tan solo el olor a notas que respiramos a la vez,
tú el creador de melodías, yo tu inspiración.
[dma]
No hay comentarios:
Publicar un comentario