sábado, 12 de junio de 2010

Coincidencia

En los vagos recuerdos de mi felicidad no estabas tú,
la distancia era incalculable entonces.
Cuando mis piernas ya eran fuertes al correr,
tú aun nadabas en la tranquilidad de un vientre.
El tiempo se marcha, los sueños mueven a las personas, y
los sitios congregan generaciones una y otra vez.
Fui llevada desde los desiertos,
fuiste llevado desde los valles.
Nuestras almas ya se habían saludado de mano,
pero nuestros ojos evadían el encuentro,
el tiempo que siempre agota los plazos,
por fin agotó los nuestros.
¿Quieres seguir de mi mano?

[dma]


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