Nada me inspira, nada me llena, nada me hace feliz, nada me sobra...
Excepto el vacío que ahora habita mi corazón...
Corazón que poco a poco se cansa de creer...
Y mientras suspiro la esperanza me susurra al oído que no llore,
que no me rinda, que si hoy pierdo mañana ganaré...
Porque, cuando la verdad te exige salir desde el fondo,
ni la obscura noche puede disfrazar tu rostro... querido mentiroso.
Agosto 3 de 2006
[dma]
No hay comentarios:
Publicar un comentario